Vive como si fuera tu último día

 
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Vive como si fuera tu último día

Siempre he tenido emociones en conflicto sobre la Navidad. Me encantan las tradiciones, la música, la alegría de todos, y personalmente creo que las decoraciones navideñas pueden hacer que un hogar se vea acogedor y elegante a la vez. A mi me encantan las lucecitas y la verdad es que puedo pasarme un poco decorando el árbol. Pongo tantas que más de una vez he fundido las extensiones de luz, pero esa es una historia para otro momento. No me encanta la Navidad por el paisaje de invierno, el chocolate caliente y las bufandas. Eso nunca ha sido mi experiencia. Nada choca con la idea de una Navidad nevada y blanca más que días de playa calurosos y champán al sol. ¡Yo prefiero el calor a el frío cualquier día!

Aunque una Navidad invernal es grandiosa, es un verdadero privilegio estar en un lugar cálido en estas fechas. Si lo piensas bien, muchos lugares en el mundo en este momento tienen clima de verano o están en pleno verano. Desde Veracruz, el lugar donde nací, o Miami, donde vivo ahora, hasta lugares en América del Sur o Australia, por lo que no estoy solo experimentando una Navidad cálida y soleada. Sin embargo, la verdadera razón por la que me encanta la Navidad es porque es un momento en el que puedo  estar con las personas que me importan y que siempre me han hecho sentir seguro y amado.

Amo la Navidad y, sin embargo, durante muchos años de mi vida adulta, ha sido difícil por que la he pasado lejos de algunas de mis personas más queridas y favoritas del mundo: mis hermanas y mi Mamá. Las adoro y amo estar con ellas; y sin embargo, durante muchos años cuando podía verlas, mi cuerpo estuvo con ellas, pero nunca estuve presente realmente. He tenido trabajos que representaban  largas horas de trabajo interminable, solo para terminar absolutamente agotado o pensar en lo que quedaba por hacer en la oficina cuando estaba con las personas que amo. Hoy tengo muy claro que lo que la gente recuerda de ti no es el gran negociador que fuiste, sino los momentos que pasaste junto a ellos y cómo los hiciste sentir. 

Cuando abrí mi negocio de consultoría, prometí intentar estar realmente presente con las personas que me importan (no en el teléfono ni navegar por Internet, sino allí, con ellos). Y, tengo que decir que es la mejor decisión que he tomado. Así que ahora trato de hacer eso, pasar tanto tiempo como puedo con las personas que prefiero y que me importan. Y realmente estar allí con ellos.

El año pasado, mis hermanas y yo llevamos a mi mami a un viaje por Francia y España. Organicé la mayor parte y reconozco que como quería que lo pasaran tan bien como se pudiera, terminé reservando demasiados lugares y cosas que hacer.   Era mucho traqueteo y al principio lo odiaron, pero nos divertíamos. Bebimos, hablamos, arreglamos el mundo. Volvimos a ser los  que siempre fuimos al crecer, mis  hermanas, mi mamá y yo juntos. Fue brillante y hermoso. Y sí, también nos molestábamos unos a otros un poco, pero incluso con eso, siempre hubo AMOR por todos lados. Fue nuestra propia celebración extra especial de estar juntos. Fue un total de 9 días llenos de días de Navidad, uno tras otro. Este año ellas están de regreso en México y no podré acompañarlas. Tratamos de estar juntos lo más posible, pero la vida pasa y, a veces, simplemente no es posible, por lo que ese viaje que hicimos fue una experiencia privilegiada de la que siempre estaré agradecido. Este año voy a pasar las navidades co Alex y muy queridos amigos. Así que estoy muy feliz por eso.

En el último mes, algo que no esperaba sucedió, no una, sino dos veces. Realmente fue algo que me sacudió. Me hizo tener esta súper apreciación de la vida y de las personas que amo. Perdí, de repente, a dos personas que estaban indirectamente muy cerca de mi vida. Una es la hermana de una de mis mejores amigas. No la había visto en años, pero sentí que siempre estaba presente. El otro era el anterior propietario de mi casa. La casa que amo. Siempre tuvimos una gran relación con él y descubrí pequeños recordatorios de él y su pareja por la casa mientras la hemos vivido y renovado. Ambos descubrieron que tenían cáncer y en menos de un mes murieron. Los dos fueron muy queridos por todos a su alrededor y fue muy difícil verlos marchar tan jóvenes y tan repentinamente. Eran grandes personas y, viendo la reacción de todos a su alrededor, tocaron y he hicieron la diferencia en muchas vidas.    --La vida puede ser tan frágil y tan breve, pero todos nos despedimos como si fuéramos inmortales.

Mi abuelo solía decir que lo único que necesitas para morir es estar vivo. No lo entendí del todo cuando era más joven, pero es muy cierto. Y ahora tiene muchísimo sentido. Es un privilegio vivir y creo que no debemos desperdiciar nuestras vidas. Si no te gusta algo, cámbialo. Nunca sabes cuánto tiempo tienes. Puede que no sea mucho. Espero que esta Navidad tengas la suerte de estar con las personas que te quieren y te hacen sentir seguro. Espero que estés presente y los disfrutes plenamente. Dales inesperados abrazos apretados cada vez que puedas. Pueden echarle la culpa al sentimentalismo de las fiestas. O a los cocteles, que  importa. Lo que si sé es que todos apreciamos un cálido abrazo. Y en las fiestas se sienten aún mejor.

Espero que vivas como su fuera tu último día. Porque nunca se sabe cuándo este loco viaje puede terminar. Y si tienes la suerte de estar con las personas que amas en las fiestas, baja el teléfono o mejor aun apágalo. Trata de estar verdaderamente presente y disfrutarlos.

Felices fiestas a todos, A los que están cerca y a los que están lejos también.

 Desde la playa y con todo mi amor,

 Rubén

 

 

 

  

 
Rubén MendiolaComment