Motivación Ilimitada: encuentra a tus reinas

 
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Encuentra a tus reinas

¿Cómo llegué a ser la "yo" segura y festiva de todo lo que hay sobre mis espaldas? Me han preguntado esto más de un par de veces en entrevistas y durante mi participación en foros de competencias laborales o internacionalización, como verán temas muy distintos a la naturaleza de la pregunta. Primero, lo que inmediatamente pasó por mi cabeza al escuchar la pregunta fue: ¿Qué?, ¿Eso es lo que aparento?. Puedo decir que alguna vez, de una manera diferente yo misma me he preguntado algo parecido: ¿Cómo llegué a vivir con la máxima autenticidad mi estilo personal o la forma en la que llevo mi vida?. A veces cuando la gente me dice: Me encanta lo que llevas puesto, pero NUNCA en la vida me pondría algo así, sonrío cortésmente y por una breve milésima de segundo me pregunto si me están dando un halago o insultando y me alejo con una sonrisa y un deseo para ellos: bendiciones para ti y para todos a tu alrededor; pero ese no es el punto de la historia. Sin embargo, te di un consejo sobre cómo manejar este tipo de comentarios, desear que todos sean bendecidos es uno de los sentimientos más liberadores de la vida, independientemente de las intenciones de la gente, ese tema es para otro blog titulado: bendiciones para todos.

Vayamos al punto de esta historia, desde que tengo memoria (cuando tenía 5 años más o menos) amo la vida, la música, las palabras, los tacones altos, los vestidos, crear experiencias especiales y tener cómplices de fechorías. A medida que iba creciendo, me fascinaba crear historias con mis atuendos combinándolos con mi estado de ánimo, además amaba la sensación de Poder que me daba un tacón muy alto y una gran sonrisa en la cara. Sabía que no todos tenían una relación especial con su ropa y con la vida como yo, pero no me preocupaba demasiado por los demás, siempre me había centrado en mi propio viaje y había pasado poco o nada de tiempo enfocada en lo que otros hacían o dejaban de hacer. Sin embargo, la respuesta a esa pregunta que mencioné al principio de esta historia, donde me preguntan sobre mi confianza en mí misma y mi estilo personal, se puede responder con dos palabras: Mis reinas.

 Algo mágico sucedió cuando inicié la universidad y conocí a mi mejor amiga Saribel del C., Sari fue la primera reina real (además de mi mamá) que había conocido en persona. No sólo estaba fascinada por su sentido del estilo, sus tacones súper altos y su increíble forma de caminar haciendo de los pasillos su pasarela personal desde su habitación hasta la ducha de nuestro dormitorio y de regreso. Quedé realmente cautivada por su enfoque sensato de la vida, su ingenio, su cerebro superdotado, su impulso, su respeto absoluto por ella misma, su capacidad de recuperación y su carácter sólido. La determinación de Sari, el coraje y el séquito de energía que emanaba de su corazón de superheroína eran impactantes. Sari sabía cuándo y cómo patearle el trasero a alguien, tenía un estilo de vida absolutamente no apologético y que dejaba al más audaz sin aliento.  Sari era mi norte, mi sur, mi este y mi oeste, mi gran brújula. Desde nuestro primer encuentro la amé y la adoré, ella estaba respondiendo tantas preguntas que yo no sabía que tenía sobre la vida y sobre mí misma. Sari me validó, me reafirmó y me inspiró de tantas maneras que son imposibles de contar. Hasta la fecha, ella me inspira y nunca me deje de sorprender, mi corazón canta cada vez que veo sus mensajes. Adoro a esta reina y en quién se convirtió y qué representa en mi vida.

Desde que Sari apareció en mi camino, mi gratitud por su existencia siempre ha estado presente, estoy convencida que esa misma gratitud fue la que me mando a la segunda reina que conocí en la vida, Caro M.  La aparición de Caro fue también celestial, recuerdo su exquisito caminar y comportamiento parisino, su hermoso cabello fluyendo en el aire y sus habilidades organizativas a la hora de empacar y crear argumentos absolutamente impecables. Además, Caro tenía un enfoque muy tranquilo y sereno para lidiar con la vida. A pesar de las tormentas y los torrenciales a su alrededor, tenía la capacidad de reírse de ella misma y de las situaciones a las que nos enfrentábamos (que a veces tenían dosis altas de complicación) y eso le daba un aire muy principal. A ella le encantaba crear historias sofisticadas pero pragmáticas con su ropa y era realmente una aspiración para mí. Carito tenía el conocimiento de todos los diseñadores de alta costura y me enseñó lo que significaba prêt-à-porter y couture, así como el cuidado adecuado de los productos de elite y el enfoque correcto de las pertenencias: elegir una pieza duradera de gama alta en lugar de tener muchas de menor calidad. Más que nada, ella me enseñó a vivir la vida con elegancia de mente y corazón sin importar la situación. Éramos muy jóvenes y ella podía citar a Coco Chanel y Audrey Hepburn en la mayoría de las ocasiones de una manera tan formidable. Ni por un momento olvido todo lo que aprendí de ella y cuan agradecida estoy por sus contribuciones a la persona que se estaba construyendo en mí.

La tercera y la cuarta reina de mi vida llegaron juntas como el regalo más asombroso que el cielo me pudo dar, tres años después de haber comenzado mi carrera profesional: Patricia H. y Cristina A. Todavía siento la fortuna y la emoción que estas reinas trajeron a mi vida. En ese entonces trabajaba unas veinte horas al día sin parar, con una actitud ininterrumpida y tomaba mi trabajo como una cuestión de vida o muerte. Como resultado, tuve un éxito increíble en mis proyectos, pero era muy seria, como tenía un puesto importante y era una pequeñita jovenzuela quise asegurarme de que proyectara una actitud madura y responsable. Conocí a este increíble dúo cuando lanzamos un programa que fue un acontecimiento histórico: el primer programa donde gobernadores de diferentes partidos en México compartieron escenario y una iniciativa conjunta en uno de los programas que diseñé y ejecuté para mi organización en Washington DC.  Paty y Cris dos mujeronas, trabajadoras hermosas, divertidas, ingeniosas, increíblemente inteligentes, y con un savoir faire imposible de igualar. Ellas eran las gobernantes del mundo, Paty representando a los estados mexicanos en los Estados Unidos y Cristina, una exitosa empresaria y un genio de la moda que representó a grandes marcas en México, ambas increíblemente famosas y sin embargo tan cálidas y amorosas conmigo. Caminaban por la vida con un equilibrio tan exquisito e ingenioso que es difícil de describir, cabello impecable, maquillaje profesional y delicioso sentido del humor, sin importar el momento del día. Gracias a ellas me di cuenta de que podía ser totalmente yo en mi vida profesional, no había ninguna razón para usar colores sobrios estilo Washington o vestidos y maquillajes tímidos. Las vi y sentí un alivio que no sabía que necesitaba, también entendí que podía trabajar muy duro y tener el mejor momento de mi vida mientras lo hacía. Nos hicimos muy amigas y considero a ambas, los monumentos de mis aspiraciones, me validaron, me reafirmaron, me enseñaron, me gritaron cuando lo merecía y me amaron tanto. Me dieron el mejor consejo y me abrieron las puertas de sus vidas y de sus familias con tanta generosidad. Siempre estaré en deuda con ellas por enseñarme cómo respirar profundamente y sentir el aire correr sobre mi cara mientras trabajaba en mi carrera y mis logros profesionales ¨ellas se parecen a mí grité de la emoción¨ y me sentí fabulosamente al respecto.

Mi quinta reina, el patrimonio de mi Universo, Virgie P. Conocí a mi Viggie (para mi) hace 13 años, sin embargo, no reconocí a esta reina de inmediato, fue hasta que nos enfrentamos a una situación desafiante de una amiga en común donde intentábamos ser lo más útiles posible brindando apoyo a una familia que ambas amamos mucho. Esa situación nos permitió pasar una cantidad considerable de horas juntas y pude presenciar su increíble cerebro en acción, su brillantez al enfrentar todo tipo de situaciones, una empatía que nunca había presenciado en mi vida, un viaje de evolución que era tan sólido, crudo y auténtico que querrías comprar una botella o una caja de eso mismo para toda la vida. Virgie me mostró que no hay problemas que no puedan resolverse, que todos tienen una razón para hacer las cosas, que todo es posible y que cada individuo tiene lo que se necesita para avanzar y luchar contra cualquier cosa que la vida le arroje. Ella tiene un increíble estilo y sentido del humor y es una increíble guerrera de la luz. Ella ha podido ayudarme a identificar problemas y soluciones con las que realmente no quería lidiar. La habilidad de Virgie para discernir y articular situaciones es sobresaliente y lo hace con la objetividad más agraciada y abrumadora del mundo, alteza encantadora.

Estas reinas me enseñaron, me inspiraron, me mostraron, me reafirmaron, me validaron, me ayudaron a tener aspiraciones, me apoyaron, me acogieron completamente. Su magia y su increíble respeto por sí mismas, sabiduría, ingenio magnífico, sentido del estilo, objetividad y comprensión de la vida contribuyeron a mis sueños, crecimiento, confianza en mí misma y evolución. Cada una de ellas representa un pilar de mi vida y, además, he tenido y sigo teniendo cuando las veo las carcajadas más increíbles. Espero sinceramente que tu también tengas a tus reinas en la vida y, si no que abras bien los ojos para que las puedas encontrar.  Tus ojos solo pueden encontrar lo que tu mente está buscando. Agradezco a estos seres maravillosos por prestarme un poco de sus encantos durante mi camino. Tengo unas pequeñas botellitas en donde guardo sus polvos mágicos y las abro cuando las necesito.

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