EL PODER DE UN NÚMERO MAGICO

 
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Fue fácil entender por qué Pili me pidió que escribiera una entrada para el blog el día de hoy. Y soy su primer invitado, lo cual es un honor. Me encanta la numerología y el 11:11 es mi número favorito.  De hecho ha jugado un papel importante en mi vida como adulto. El 11 de noviembre es para mí un día especial de introspección y manifestación todos los años y este año es aún más especial. Pero empecemos por el principio.

En Numerología, el 11 es un Número Maestro. Es el número de creación única, expresión auténtica y manifestación rápida. Contiene la chispa pionera de encendido del número 1, y los dones calmantes, sensibles y psíquicos del número 2. En combinación, el Número Maestro 11 contiene la vibración de ascensión. Si observas la forma del Número 11, representa dos pilares, una puerta de entrada, que abre un portal directo entre la inspiración divina y la manifestación terrenal. Yo lo llamo el umbral del alma. El lugar donde el alma se encuentra con el cuerpo.  Viví un momento particularmente difícil hace 15 años cuando mi pareja de aquel entonces y yo terminamos la relación que teníamos. Estuvimos juntos durante varios años y la separación fue absolutamente una sorpresa para mí. Básicamente me rompió el corazón. En medio del dolor, quise asegurarme que nunca más me volviera a suceder algo parecido. Así que empecé a trabajar en mejorarme. No solamente hice ejercicio y me puse en forma otra vez, empecé a practicar yoga, fui a terapia y leí muchos libros sobre el tipo de relaciones que quería tener en mi vida a partir de ese momento.

En esos días sucedió algo interesantísimo. Comencé a notar un número, el 11:11 parpadeando en todas partes. Con mi fascinación por los números, por supuesto que despertó mi curiosidad, así que comencé a investigar de qué se trataba. Resulta que para muchas personas, el 11:11 es como una alarma interna que te trata de conecta con tu espiritualidad. Eso le dió sentido a lo que me estaba sucediendo. Cada vez que veía el 11:11, era el Universo, los Ángeles y mi Abuelita (que es mi ángel personal y estoy convencido que siempre me cuida), que me hacía saber que estaba yo en el camino correcto y que siguiera adelante. Cada vez que veía el 11:11 pensaba en todas las cosas buenas que quería sucedieran en mi vida. Y todo empezó a mejorar. Viví un increible círculo virtuoso; cada vez que veía estos números, reafirmaba de que estaba en el camino correcto y pensaba en más cosas buenas que quería atraer.

Después de poco todos mis amigos y familia sabían que el 11:11 era un número especial para mí y el 11 de noviembre uno de mis día favorito del año, cuando las puertas del alma se abren para que puedas pedir y recibir. Un día decidí tatuarme 11:11 en el brazo ( y por supuesto que lo hice un 11 de noviembre a las 11pm. ¡No podía ser de otra forma!) como un recordatorio de todo lo bueno que sucede cuando trabajas duro por superarte, visualizas y piensas de manera positiva.

También conocí a Álex, por un encuentro casual que ni siquiera estaba destinado a suceder. Lo vi y me atrapó su alma y estilo sui géneris.  Hablamos toda la noche, de hecho, creo que no hemos dejado de hablar desde ese día, aunque también nos tomamos el tiempo de aprender el uno del otro antes de empezar a salir juntos.  Álex es mi compañero y mi alma gemela, hemos estado juntos más de 13 años y hoy hace 4 años, nos casamos en una ceremonia íntima rodeados de nuestros amigos y familia. Escribí en mis votos el día de nuestra boda que al crecer gay nunca pensé que iba a llegar a tener lo que otros alrededor mío tenían: un compañero que me amara, alguien con quien compartir los viajes, la comida, la música, mi familia y las cosas cotidianas; para compartir mi vida. Y eso es exactamente una de las cosas que pedía se manifestaran cada que un 11:11 parpadeaba ante mi. Tener una relación no siempre es fácil, pero vale muchísimo la pena, aprendimos a comunicarnos y que siempre podemos hablar de las cosas que son importantes para los dos.  Y de siempre tratamos de encontrar juntos la mejor solución a las cosas que nos van sucediendo y a los cambios que vamos viviendo.

El once-once (11:11) te da el poder de manifestar lo que desees, y este año 2018 (2 + 0 + 1 + 8) que también suma un 11 (11:11:11), ¡estamos hablando de manifestación a la velocidad de la luz!. El 11 de noviembre de 2018, el portal 11:11:11 se abre de par en par y crea el espacio de manifestación más potente de la década. ¡Espera una rápida expansión de tu poder personal y potencial de abundancia! Así que, a mi inteligente, sensible, apoyador y exageradamente guapo esposo, mi compañero preferido de jornada: muy feliz aniversario. Y a todos ustedes les deseo que aprovechen esta fecha mágica  y que liberen todo su poder de manifestación personal en el Universo. Un muy feliz 11:11 para todos.

Con todo mi amor,

Rubén







 
Ruben Mendiola6 Comments