El Poder de Las Palabras

 
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El Poder de las Palabras

Esta historia la escribí en Enero del 2010 y quise compartirla con ustedes porque hasta el día de hoy tiene una gran relevancia y creo que podemos encontrar algo de utilidad en ella. 

 He estado viendo mucho al techo últimamente. La realidad es que las palabras no han bailado como acostumbran en mi tablado mental.  Dicen que a la vejez viruela y  en la travesía de regreso hacia mi casa después de una espectacular vacación navideña, sorpresivamente me dio varicela justamente hizo su acto  de aparición magistral en el avión de Houston a Washington obligándome a desempacar en el hospital en vez de en China town.  Llegue al emergencias temblando con más de cuarenta de temperatura y unos fulanos invasores en todo mi pequeño y muy asustado cuerpecito- no sabía que pasaba dentro de mí, una intoxicación alimenticia, un castigo divino, una repercusión de los rituales corporales para mantenerme en línea? en fin, solo Dios o el Diablo sabían que me estaba pasando, como buena católica y sobrina de curas repasaba yo mis acciones mentalmente: Ay Dios mío será que hice algo malo y me están mandando una señal los de allá arriba?.  Entra entonces  la segunda doctora y la tercera enfermera y las dos al unisonó dicen: Chickenpox (Varicela) después de dos horas sentadita y temblando en un cuartito muy frio y Estefanía como dice Nini,  agrega y de alto riesgo, explicándome que por mi edad, por la calentura y los síntomas era un virus digno de merecer la completa atención y aislamiento de mi persona del mundo por el alto grado de contagio.  Así empezó mi 2010 en Washington DC, entre un campo de batallas, granadas, balas, ametralladoras y cañones dentro de mi cuerpo por casi 14 días, durante los mismos tuve la angustiante presencia de un pensamiento de esos que se originan en el rincón de los miedos esquina incertidumbre.  ¿Será que algún día de estos amaneceré sin dolor de cabeza y viéndome un poco más afortunada?, ¿Será que algún día pueda volver a escribir?, ¿Y qué tal si este virus se apodera de mi cerebro y me bloquea toda actividad creativa y mental?, ¿Qué voy hacer entonces?  si mi universo vive y ha vivido de esos cientos de enlaces mentales que generan premisas y procrean silogismos y llegan a conclusiones medianamente atinadas, mismas  que me han dado brindado una forma de sobrevivencia por toda una vida adulta y además me han permitido ayudar a llevar un poco de luz a mucha gente en tiempos de tormenta.  ¿Qué será de mi vida si este virus me deja sin cerebro y dejo de tener esos momentos en donde aparece por dicha aquel ser supremo de la elocuencia mental y emocional que me han permitido subsistir en este mundo? Como antecedente de esta procesión de pensamientos, mi  régimen clínico fue muy peculiar ya que el dolor era tan extremo que la prescripción de un medico anglosajón fue codeína cada cuatro horas, eso sin mencionar los otros dos medicamentos que tenían como reacción secundaria el mandarme prácticamente a la luna en estado catatónico durante todo el día. 

Además de lo increíblemente impactante que es una invasión de entes (no pensantes) agresivos y nada guapos en tu cuerpo.   Este cuadro clínico de medicinas y padecimientos hicieron que viviera en un lugar un poco extraño estos últimos días, no era precisamente los mundos a los que visita el Principito.  Estaba por primera vez en mi vida viviendo en el mundo de las drogas (legales).  Sin embargo ese pensamiento recurrente y francamente depresivo de la incertidumbre de si mi actividad cognoscitiva se vería afectada o no por este tremendo viaje en el mundo del peyote  dio un giro radical cuando hable con mi mama hoy por la mañana.   Hoy amanecí francamente agotada  y de capa de superhéroe caída, aunado a lo cansado que resulto la peregrinación  de esos extranjeros horrorosos en mi cuerpo que parecían no tener boleto de regreso a su lugar de origen y  encima esa cuarentena forzada amanecí con la toalla en el piso.  Entonces como cualquier superhéroe que se respete tengo siempre un as bajo la manga y le hable a mi mama con voz de puchero y ojitos de Betsy Clark.   Ella entonces al oírme muy achicopalada y en personaje de Libertad La Marque, ella prosiguió a hablarme: como lo hizo tantas y tantas veces de chiquita uso el poder de sus palabras para que yo recuperara mis alas: debes de estar orgullosa me dijo, eres una niña valiente, muy valiente, una luchadora.  Date cuenta  que solita pudiste con todo, la enfermedad, las complicaciones, el hospital, los taxis, las medicinas, todo. 

En ese momento como si la reina Isabel II me hubiera nombrado caballero de la mesa redonda, por mi labor al servicio de mi propia recuperación con todas sus peculiaridades, me volvió el alma al cuerpo y las alas a la espalda.  Sin duda alguna no es que eche en saco roto la Fe ciega que el Súper Héroe Verde le tiene  a el Pajarito Street Fighter aka Princesa Amanecer  ósea Yo, simplemente es que a veces  a los guerreros también les da varicela y en esos momentos la mejor medicina son las palabras.  En este caso por ejemplo en vez de luchar contra los rufianes que viven en los alrededores los  malhechores están adentro de uno mismo y nos debilitan más que cualquier otro.

Toda esta historia épica tiene un solo fin  el de hablar un poco del poder de las palabras.  El inmenso poder que tiene su resonancia en nuestros comportamientos.  Yo en particular siempre le he tenido un respeto militar a lo que se dice, en parte por mis papás y su programación en nosotros, los cromosomas de la memoria, de los cientos de momentos en donde discutimos una u otra palabra y ellos decían y siguen diciendo sin titubeos –vamos a ver que dice el tumba burros- sin duda las etimologías han sido parte permanente de la existencia de nuestra familia. 

Desde que tengo uso de razón recuerdo que las discusiones tertulianas de la casa tenían que ver con palabras en la filosofía, en la historia, en la poesía, en la astrología, en la prosa, en los versos, en las canciones.  Las intelectuales hermanas de mi mamá hablándonos desde que teníamos la capacidad de escuchar de Marco Aurelio, La llave de Oro y todas las posibles palabras en Bable (dialecto asturiano) que pudieran programar en nuestro cerebro.  Las cientos de tardes que pasamos Menchu; Rubén y yo acostados en la sala oyendo canción tras canción con letras muy complicadas y nosotros extasiados a nuestros 3, 7 y 11 años cantándolas como si las hubiésemos escrito.  Mi papa con su memoria fotográfica recitando palabra por palabra algún extracto de aquellos sus libros preferidos que lo habían impactado para toda una vida y finalmente las más trascendentales y transformadoras palabras de todas….  Las palabras de amor, de apoyo, de seguridad, de confianza, de aliento de mis papas para nosotros cada uno con su propio estilo. 

Mi mamá un genio de la educación jamás un grito, ni un leve manotazo ni espaviento, su método fue el de la reflexión y la motivación, ejercicios constantes y jornadas conscientes para decirnos que nosotros podíamos lograr todo y superar todo en este mundo.  A pesar de los pequeños tropiezos, a pesar de alguna infección de garganta con alta temperatura, a pesar de nuestra propia terquedad para no aprender algo.  Con las palabras nos enseño a salir adelante, a ser empáticos, reflexivos, a saber que había algo más grande que nosotros mismos  en donde podíamos sobrevivir y sobresalir.  Palabras que resonaban en nuestro corazón, el consuetudinario acto de decirnos tu puedes, tu eres inteligente, tu eres perseverante, tu eres un campeón, tu puedes.  Y su otra genialidad el decirnos, todo se puede superar, y al final del día, yo estoy aquí por ti, por siempre y  para siempre y te puedo ir a rescatar si las cosas no van bien.  El poder de sus palabras hizo que pudiéramos crecer sabiendo que podíamos conquistar el mundo y creo que los tres en nuestra medida seguimos en la lucha por conquistar 00nuestros mundos.  

Asimismo, creo que tuvo un gran equipo: mi papa.  Que siempre nos empujo al siguiente paso, siempre viendo hacia adelante, sus palabras igual de trascendentes al decirnos, tú tienes una responsabilidad con el mundo por eso te dieron ese cerebro, ve y si tienes miedo te aguantas y tragas sapos,  te daba una patada aun y con la cara de consternación de nuestra porrista oficial (mi mama) y el te decía tienes que ir mas allá, siempre.   El mañana es el hoy.  Mañana es la cueva de los perezosos, el movimiento se demuestra andando, mañana es un día incierto.  Por la calle del  ya voy se llega a la casa del nunca.  La divisa: beber todo lo que se pueda beber, andar todo lo que se pueda andar.  Hay que hacer un plan, un proyecto.  Poner rutas criticas, hay que evaluarlo, el inmediatismo es un fracaso.  Si no hay plan hay que hacerlo, Hay que ser como el flechador del cielo, el lanzaba las flechas a las estrellas y sus flechas fueron las que más lejos llegaron.  Convertir los obstáculos en peldaños de ascenso.  Hay que ser como el constructor del rayo laser no hay que desperdiciar la luz, hay que concentrar toda la luz en un solo punto y logro así crear el laser.  Y por supuesto su eterno romanticismo.  Y su elocuencia para describir su gran amor por mi mama. 

Y si encima de eso le agregamos mi total pasión por el estudio del lenguaje y mis grandes amoríos con  la semiótica y  la semiología gracias al gran Pispiri, otro personaje que impacto con sus palabras y enseñanzas mi existencia.   Entonces  tenemos unos antecedentes bastantes obvios en el surgimiento de una gran aficionada y coleccionista de frases.  Una alquimista creyente de la magia de las palabras pero sobre todo de lo que se puede generar al tratar de utilizarlas en el momento y de la manera adecuada, la genialidad de usar este artificio creado por el ser humano ordinario para hacer cosas extraordinarias. La semana que entra les compartiré una guía que me hice para recordarme cómo debo de usar las palabras para generar buena energía y manifestar una vida positiva y llena de posibilidades.